Las miradas en el Tarot de Marsella (y 2)

Las miradas en el Tarot de Marsella (y 2)

Texto de: Rosa López (Seren Tarot)

Analicemos un poco más profundamente las miradas de los arcanos mayores del tarot de Marsella.

El Mago. Su mirada se dirige hacia el pasado para buscar aquellos recursos e ideas que pueden ayudarlo en sus proyectos y aumentar de esta manera su creatividad. No mira lo que está haciendo, ya que está seguro de que obtendrá aquello que quiere.

La Suma. Su mirada se dirige al pasado lo que indica intuición y persona meditativa haciendo un intento de encontrar allí la solución a todos los enigmas.

La Emperatriz. Dirige su mirada hacia lo consciente, hacia el futuro, imaginando y concibiendo proyectos y acciones en el aquí y ahora. El águila de su escudo también mira hacia el futuro acompañando a la Emperatriz en su búsqueda de nuevos objetivos.

El Emperador. Dirige su mirado al pasado. Ha de estar vigilante para poder conservar todos sus logros y proteger a los suyos de posibles adversidades. El águila de su escudo también mira al pasado reforzando la idea de celo hacia lo conseguido.

El Sumo Sacerdote.  Tiene la vista ligeramente entornada hacia la derecha hacia la búsqueda de la trascendencia futura, no obstante, si observamos con detenimiento su mirada está mirando al presente y hacia abajo lo que nos puede indicar un cierto apego al mundo material.

Los Enamorados. En esta carta descubrimos cuatro personajes, un joven, dos mujeres y sobre ellos un ángel. Son cuatro miradas que se relacionan entre sí. Una de las mujeres mira hacia el futuro y hacia el joven y con su postura corporal parece que le está ofreciendo placeres por descubrir; la otra mujer mira hacia el pasado posiblemente recordando buenos momentos y su postura corporal parece estar pidiendo al joven que atienda a sus sentimientos. El joven mira hacia el pasado y hacia la primera mujer, recuerda buenos momentos, pero su postura corporal está encaminada hacia el futuro. La mirada del ángel está dirigida hacia el futuro, hacia la tierra y concretamente hacia una de las mujeres.

El Carro. Aunque su postura corporal lo sitúa en el presente, su mirada es hacia el pasado lo que nos indica que tiene presentes las enseñanzas recibidas en el momento de lanzarse hacia el logro de nuevos objetivos. Los dos caballos miran hacia el pasado, aunque su postura corporal nos indica dos maneras de vivir ese pasado, una como algo que nos retiene en ese pasado y otra que nos empuja a avanzar hacia nuestros objetivos.

La Justicia. La carta nos mira de frente oponiéndose a la tradición de mostrar a la Justicia con los ojos vendados.  Su mirada de frente es adusta e implacable, con cierto aire reflexivo e introspectivo parece que quiere contactar con nuestro yo más íntimo y exigirnos una acción inmediata.

El Ermitaño. Su vista se dirige hacia el pasado, allí vivió sus mejores experiencias y de dónde le viene todo su conocimiento y sabiduría.

La Rueda de la Fortuna. En esta carta vemos tres personajes muy diferentes entre sí y con una simbología propia. Dos de las miradas de las figuras están en el presente, en el aquí y el ahora, señalando la importancia del momento, pero una tercera dirige su mirada hacia el cielo igual queriéndonos avisar de la imprevisibilidad de los acontecimientos.

La Fuerza.  En esta imagen descubrimos dos miradas, la de una mujer que tiene su mirada, decidida e inmutable, hacia la derecha y hacia la acción de control que está realizando sobre un animal y la del animal dirigida hacia el cielo y hacia la mujer como pidiendo clemencia y compasión.

El Colgado. Con los ojos abiertos y muy consciente de todo lo que le rodea, la mirada de este arcano está dirigida al frente, o sea al presente. Su mirada es calmada, tranquila, denota confianza y confidencia.

La Muerte o Arcano sin Nombre. La mirada de la figura principal estáclaramente dirigida hacia el futuro, pero con una acción muy clara en el presente, pero si observamos la lámina atentamente vemos dos pequeñas cabezas, una de ellas mira al presente hablándonos de la importancia de ser conscientes del momento que vivimos, la otra mira hacia el futuro señalándonos la imprevisibilidad de este.

La Templanza. Su mirada se dirige hacia el pasado, indicándonos que posiblemente estamos ante un tiempo de introspección, de calma, de mirada nostálgica del recuerdo; aunque su postura corporal nos señala la necesidad de la acción, del movimiento.

El Diablo. La mirada de su personaje principalestá firmemente fijada en el presente, no obstante, su mirada es un tanto peculiar, sus ojos bizquean y no se puede saber si se está burlando o sencillamente tiene la mirada distorsionada, sus ojos fijos al frente de ese modo extraño nos sugiere alguien de ideas muy fijas. Los personajes que lo acompañan cada uno de ellos reflejan miradas diferentes, una más sombría hacia el pasado como recordando los errores pasados y la otra más esperanzada hacia el futuro.

La Torre. Las miradas de los personajes que se precipitan desde la torre están totalmente enfocadas hacia el golpe inminente que se darán, hacia el suelo. Sus direcciones corporales acompañadas de sus miradas son diferentes. Uno cae mirando al pasado quizás lamentándose de lo que le ha llevado a esa situación y el otro parece que, aunque mirando al suelo, piensa en el futuro y en cómo recuperarse de la situación vivida.

La Estrella. La mirada de la Estrella se dirige hacia el pasado y hacia el suelo, como intentando conectar con la madre naturaleza a la vez que toda su atención está dirigida hacia las ánforas que vacía en el río.

La Luna. En esta imagen observamos una luna que tiene su mirada claramente dirigida al pasado puede estar refiriéndose a nuestra vinculación a nuestros orígenes, y a tres animales, dos de ellos parece que dirigen su mirada hacia el cielo en búsqueda de ayuda espiritual. Al tercer animal no se le ven los ojos.

El Sol. En esta imagen observamos un sol que nos está mirando de frentede forma clara, directa, abierta y a dos niños que miran en direcciones diferentes, uno mira hacia al pasado y el otro mira hacia el futuro, solo con una mirada franca de nuestra propia vida en el presente podremos conciliar el pasado y el futuro.

El Juicio. En esta imagen descubrimos un ángel quese abre paso en el cielo que no mira frente de manera franca y abierta y a tres figuras con distintas posiciones en su mirada, solo vemos la mirada de dos de ellos, uno de enfoca su mirada hacia el lado del futuro, como si esperase una oportunidad de redimirse y el otro implora al cielo, pero mirando al pasado, una posible señal de remordimiento por las obras realizadas.

El Mundo. En este arcano nos observamos cinco personajes diferentes. La joven central mira hacia el pasado, aunque su postura corporal está centrada en el presente. El conjunto de las miradas de las demás figuras de este arcano puede estar hablándonos de la importancia de saber encontrar el equilibrio en todas nuestras acciones.

El Loco. El Loco camina mirando al futuro y al cielo, pero expresando absoluta distracción, una absoluta confianza en el porvenir y unas ansias atrevidas por seguir su camino y vivir nuevas experiencias. El perro que le acompaña tiene su mirada centrada en su sueño y aunque mira como él al futuro parece que le esté avisando de los contratiempos con los que se pueden encontrar.

«…tan sólo una mirada,
una pupila sólo para todas las cosas.
Para la aurora y el ocaso,
para el amor y el odio,
para el amante y el verdugo,
la paloma y la víbora,
la estrella y la luciérnaga.»

(Josefina Pla)

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