Lo que hay debajo del insomnio
Por Yeray Ángel
Este artículo no pretende identificar de forma definitiva el relieve que Pamela Colman Smith representó en la cama del 9 de Espadas, sino explorar algunas de las tradiciones iconográficas y literarias que podrían ayudarnos a comprenderlo. Las hipótesis que aquí se plantean (Caín y Abel, Píramo y Tisbe y Romeo y Julieta) no deben entenderse como certezas, sino como distintas posibilidades de lectura.
¿Caín y Abel, Píramo y Tisbe o Romeo y Julieta?
Hay detalles que solo aparecen cuando dejamos de mirar una carta de Tarot como una imagen que ya conocemos y empezamos realmente a observarla.
El 9 de Espadas del Rider-Waite-Smith, ilustrado por Pamela Colman Smith, es probablemente una de las imágenes más reconocibles del Tarot: una figura sentada sobre una cama, con el rostro entre las manos, mientras nueve espadas permanecen suspendidas detrás de ella. La escena transmite angustia, desesperación, miedo, culpa y ese tipo de pensamientos que parecen multiplicarse precisamente cuando llega la noche.
Arthur Edward Waite describió la figura como una mujer sentada en su lecho, sumida en la lamentación, y calificó la carta como una imagen de “utter desolation”, es decir, de absoluta desolación.
Pero hay algo más. Algo que podemos pasar por alto incluso después de haber visto esta carta cientos de veces:
En el frontal de la cama hay una pequeña escena tallada. Y cuando nos detenemos en ella, aparece un misterio.
Pero primero veamos más ampliado este relieve tallado:

Este pequeño panel muestra dos figuras humanas en una escena aparentemente violenta o de enfrentamiento.
Una de ellas se encuentra tendida, sentada o caída en el suelo mientras que la otra está de pie, con un brazo levantado y un objeto aparentemente amenazante en la mano.
¿Una espada? A primera vista podríamos pensar que sí:

Pero cuando ampliamos la imagen, la respuesta deja de ser tan evidente.
El objeto podría parecer una espada, pero también podría interpretarse como una porra, una rama de árbol, un bastón, cualquier herramienta o incluso una quijada de animal.
Y esta última posibilidad cambia por completo mi lectura. ¿Por qué? Pues porque entonces, ¡he aquí!, aparece la primera historia de las que les quiero hablar: Caín y Abel.
Caín y Abel: el primer asesinato
El Génesis cuenta que Caín mata a su hermano Abel, pero hay un detalle importante: en la Biblia no se especifica con qué arma lo hace.
Sin embargo, la tradición posterior desarrolló una imagen más específica: Caín utiliza una quijada de asno como instrumento del primer asesinato.
Esta tradición aparece en textos medievales y también en representaciones artísticas. Un texto de la Middle English Texts Series, por ejemplo, señala explícitamente la tradición de la quijada de asno como arma de Caín. La historiografía de la iconografía de Caín y Abel también ha documentado cómo el arma puede aparecer como una porra, un hueso o una quijada, entre otros objetos.
Un precedente iconográfico: Lucas van Leyden:
Pero existe un precedente iconográfico especialmente interesante. En 1529, el grabador neerlandés Lucas van Leyden realizó Cain Killing Abel, una escena en la que Caín aparece sobre Abel con una quijada levantada en la mano. El British Museum conserva un ejemplar de este grabado, adquirido en 1849, y documenta además que la obra fue reproducida en blanco y negro en 1890 dentro de Reproductions of Prints in the British Museum, New [Second] Series, Part III (German, Dutch, and Italian Prints).
Lo interesante para nuestra investigación no es afirmar que Pamela Colman Smith conociera necesariamente este grabado, algo para lo que no tenemos evidencia directa, sino constatar que existía una representación visual de Caín utilizando una quijada como arma mucho antes de la creación del Tarot RWS.
Y aquí aparece una coincidencia visual difícil de ignorar: en el grabado de Lucas van Leyden, la quijada también aparece levantada sobre la figura que yace en el suelo.

¿Pudo Pamela conocer esta imagen o alguna tradición visual relacionada con ella? No podemos afirmarlo. Pero el precedente existe, y hace que la hipótesis de Caín y Abel resulte todavía más interesante.
Por lo tanto, si el objeto que Pamela Colman Smith dibujó en el relieve no fuera una espada sino una quijada, la hipótesis de Caín y Abel tomaría una resonancia iconográfica bastante interesante.

Pero aquí aparece otra conexión asombrosa: ¡Shakespeare conocía esta tradición!
En Hamlet, cuando el sepulturero arroja un cráneo, Hamlet lo compara con la quijada de Caín, a la que atribuye el primer asesinato.
Y sí, vale, esto no demuestra nada ni nos está indicando que el relieve de la cama del 9 de espadas represente una escena de Caín y Abel, pero nos lleva directamente hacia la segunda gran posibilidad.
Pamela Colman Smith y Shakespeare
Pamela Colman Smith (Pixie) no fue simplemente una ilustradora que conocía de manera sutil la obra de Shakespeare. Su trayectoria artística estuvo estrechamente ligada con el teatro y con el universo shakespeariano.
Los archivos de Bryn Mawr conservan correspondencia de Smith de finales de la década de 1890 en la que habla de un “Shakespearian Alphabet for Children”, enumera personajes que quería utilizar e informa también de su trabajo en el Shakespeare’s Heroines Calendar (publicado en 1899).
Además, es bien conocida conexión existente entre varias de las cartas del Tarot RWS y diferentes personajes y obras de Shakespeare.

Por tanto, cuando pensamos en las posibles fuentes culturales que podían formar parte del imaginario visual de Pamela, Shakespeare no es una asociación arbitraria.
Y aquí aparece una hipótesis que, personalmente, considero que es de mis favoritas (y estimulante para mi cerebro acuariano): Romeo y Julieta.
Romeo y Julieta
Hay un momento de Romeo y Julieta que parece que ha sido escrito para dialogar estrechamente con el 9 de Espadas:
Acto IV, escena III, Julieta se encuentra sola antes de beber el brebaje que hará que parezca estar muerta.
Entonces, ésta comienza a imaginar todo lo terrible que podría suceder: piensa en la tumba, en los cadáveres que allí descansan, en los huesos de sus antepasados, incluso se acuerda con gran dolor del cuerpo todavía reciente de Tebaldo, su primo, asesinado por Romeo.
Imagina los espíritus que podrían aparecer durante la noche y llega incluso a imaginar que, al despertar entre los muertos, podría perder la cabeza y utilizar un hueso como arma.
A pesar de todo esto, al final se toma la poción y cae sobre su cama.
¿No es asombroso? La escena contiene prácticamente todos los elementos psicológicos y traumáticos que reconocemos en el 9 de Espadas:
noche, preocupación, trauma, miedo, anticipación, imágenes horribles, muerte, terrores nocturnos, cadáveres, fantasmas, angustia y pensamientos que se convierten en una auténtica pesadilla, en otras palabras, en una “noche más oscura del alma” como diría San Juan de la Cruz.
Y después ocurre la tragedia. Julieta parece morir y es trasladada a la tumba. Romeo cree que ha muerto y se suicida allí junto a ella. Y cuando Julieta despierta, encuentra a Romeo muerto.
Si la figura sentada en la cama del 9 de Espadas pudiera evocar a Julieta, estaríamos ante una lectura literaria extraordinariamente sugerente.
Pero hay que ser honestos, y yo lo soy: no tenemos una declaración de Pamela Colman Smith diciendo que esa figura sea Julieta.
La hipótesis es, como diría la gran Paquita Salas de la serie de los Javis, jugosísima, debido a la enorme coincidencia entre la iconografía, la psicología de la escena y la relación documentada de Pamela con William Shakespeare. Pero, lamentablemente, no tenemos una prueba fehaciente y definitiva.
Píramo y Tisbe: una tragedia anterior a Shakespeare
Y todavía, si aún te parecía poco, existe una tercera posibilidad.
Mucho antes de Romeo y Julieta, Ovidio nos relató la historia de Píramo y Tisbe en sus Metamorfosis.
Dos amantes separados por sus familias consiguen comunicarse a través de una grieta en el muro que divide sus casas. Finalmente acuerdan encontrarse de noche junto a una tumba.
Tisbe llega primero, pero huye al ver una leona y pierde su velo.
Píramo encuentra el velo ensangrentado y cree que Tisbe ha muerto. Desesperado, se suicida (qué manía con lo de matarse a la primera de cambio sin indagar un poco más).
Cuando Tisbe regresa y encuentra el cuerpo de Píramo, comprende enseguida lo que ha sucedido y también ella acaba quitándose la vida (qué raro). ¿Te suena esta historia? Y es que la semejanza con Romeo y Julieta es más que evidente, pero, para mi propósito aquí hoy, hay algo todavía más interesante:
esta tragedia nace de una interpretación equivocada.
Píramo no sabe lo que realmente ha ocurrido. Interpreta una señal (el velo con sangre) y construye a partir de ella una realidad que no es cierta. Desde una lectura psicológica contemporánea esto se podría interpretar como crear en su mente un escenario catastrófico.
Y esa interpretación desencadena la tragedia.
En ese sentido, Píramo y Tisbe encajan de una manera extraordinariamente hermosa con el 9 de Espadas: el pensamiento puede convertirse en una realidad aterradora antes de que conozcamos la verdad.
Tres historias y una misma carta
Y aquí es donde el pequeño relieve se vuelve realmente fascinante, ya que no necesitamos decidir que una de las tres historias sea “la correcta”. Podemos observar qué aporta cada una.
Caín y Abel
Violencia · fratricidio · culpa · primer asesinato
La hipótesis gana fuerza si el objeto puede interpretarse como una quijada, debido a la tradición iconográfica y literaria.
Píramo y Tisbe
Amor · error · interpretación equivocada · muerte · desesperación
Probablemente es la conexión literaria más potente en términos de paralelismo simbólico, aunque no tenemos evidencia que la vincule directamente con Pamela.
Romeo y Julieta
Amor · violencia · muerte aparente · tumba · miedo · tragedia
Y aquí tenemos algo que las otras hipótesis no poseen en la misma medida: una relación documental de Pamela Colman Smith con Shakespeare y una escena de Julieta cuyo contenido psicológico recuerda extraordinariamente al 9 de Espadas.
Entonces… ¿qué representa realmente el relieve?
La respuesta más honesta es: no lo sabemos.
Y quizá esa sea precisamente la respuesta más interesante.
No conocemos una explicación de Pamela Colman Smith que identifique con precisión el pequeño relieve.
Incluso los estudios y las interpretaciones modernas que lo identifican con Caín y Abel lo hacen como una lectura, no como una identificación documentada por la propia artista.
Por eso, quizá sea un error intentar convertir cualquier hipótesis de este tipo en una certeza.
Lo que sí podemos hacer es observar que las tres historias conviven o nacen en un mismo territorio:
Preocupación, experiencia traumática, violencia, pérdida, muerte, miedo, culpa y sufrimiento psicológico.
Y ese territorio es precisamente el del 9 de Espadas del Tarot RWS.
La violencia está debajo de la cama
Quizá este sea, al final, el detalle que más me interesa.
La persona del 9 de Espadas no está siendo atravesada por las espadas. Las espadas están detrás de ella.
Y debajo de su cuerpo, formando parte de la propia cama, encontramos una escena que representa violencia.
La cama debería ser el lugar del descanso, ¿cierto? Pero aquí se convierte en el lugar donde el pasado continúa susurrándonos en la oscuridad. Una persona intenta dormir, pero debajo de ella hay una historia de muerte.
Encontramos la violencia grabada en el lugar donde deberíamos encontrar reposo.
Y entonces el tallado adquiere un significado que no depende de que sepamos si estamos ante Caín y Abel, Píramo y Tisbe o Romeo y Julieta.
Porque las tres historias pueden convertirse en metáforas de aquello que sucede durante una noche de angustia: algo ocurrió (o creemos que ocurrió) y nuestra mente continúa representándolo una y otra vez.
¿Y si el misterio es parte del mensaje?
Puede que nunca logremos averiguar qué quiso representar exactamente Pamela Colman Smith.
Quizá fue Caín y Abel. Quizá una escena de Shakespeare. Quizá Píramo y Tisbe. ¿O acaso ninguna de ellas?
Pero hay algo que sí podemos afirmar: Pixie (Pamela) incorporó una escena narrativa dentro de una carta que ya de por sí habla de narrativas internas, recuerdos, temores y pensamientos que no nos dejan descansar.
Y eso convierte ese pequeño tallado en mucho más que un adorno. Lo convierte en una historia dentro de otra historia.
Una pequeña tragedia escondida en la cama de una mujer que no puede dormir.
Y quizá ahí reside la verdadera magia del 9 de Espadas:
“no necesitamos saber exactamente quiénes son esas dos figuras para comprender que algo terrible está ocurriendo debajo de la superficie”.
Puede que la pregunta no sea: “¿Quiénes son las dos figuras del relieve?”
Sino: “¿Qué historia necesita nuestra mente para explicar aquello que no nos deja dormir?”
Y entonces Caín y Abel, Píramo y Tisbe y Romeo y Julieta dejan de competir por quién es la respuesta correcta.
Estas tres historias se transforman en tres espejos diferentes del mismo dolor.
Y eso, en mi opinión, hace que el pequeño relieve del 9 de Espadas sea todavía más llamativo y fascinante.
Fuentes:
1. Waite, A. E. (The Pictorial Key to the Tarot).
2. Colman Smith, Pamela (Shakespeare’s Heroines Calendar, 1899). 3. Bryn Mawr College / Philadelphia Area Archives — Pamela Colman Smith Papers.
4. The Book of Genesis, 4:8.
5. Barb, Alphons A. — “Cain’s Murder-Weapon and Samson’s Jawbone of an Ass” (1972), Journal of the Warburg and Courtauld Institutes. 6. Aragonés Estella, Esperanza — estudios sobre la iconografía de Caín y Abel.
7. Shakespeare, William — Hamlet, acto V, escena 1.
8. Shakespeare, William — Romeo and Juliet, actos IV–V. 9. Ovidio — Metamorphoses, libro IV, 55–166.
10.Tarot Deciphered: Decoding Esoteric Symbolism in Modern Tarot — fuentes secundarias sobre la iconografía del 9 de Espadas. 11.Folger
Shakespeare Library — ediciones y recursos sobre Hamlet y Romeo and Juliet.
12.Wikimedia Commons — registro de Shakespeare’s Heroines Calendar (1899).
13. Katz, Marcus & Goodwin, Tali (Secrets of the Waite-Smith Tarot: The true Story of the World’s Most Popular Tarot. Llewellyn, 2015.
14. British Museum (Lucas Van Leyden, Cain Killing Abel, 1529, Museum nº 1849,1027.4. El British Museum registra además una reproducción facsimilar en blanco y negro publicada en 1890 dentro de Reproductions of Prints in the British Museum, New (second) Series, Part III; en su catálogo del objeto aparece como número XI.
*Nota: Las posibles identificaciones del relieve como Caín y Abel, Píramo y Tisbe o Romeo y Julieta son hipótesis interpretativas y no identificaciones confirmadas por Pamela Colman Smith.
